Guacamayo Rojo Cubano: extinto desde 1864

Esta ave cuyo nombre científico fue Ara tricolor, perteneció a la familia de los loros. El guacamayo rojo cubano era un animal psitaciforme endémica de la isla de Cuba que hoy día forma parte de la extensa lista de animales extintos.

Características generales Ara tricolor

Estos ejemplares se apegaban a las características del orden de los psitácidos, donde los elementos representativos eran sus picos robustos y curvos hacia abajo, una postura del cuerpo que generalmente sostienen erguida y sus patas prensiles de forma zigodáctila (dos dedos delanteros y dos dedos traseros).

De forma más específica esta ave tenía un tamaño promedio de unos 45 a 50 centímetros, era muy colorido en su plumaje, teniendo la frente color roja y colores naranja y amarillo en su cuello.

Guacamayo Rojo Cubano extincion

Alrededor de los ojos carecía de plumas por lo que se veía blanco en esa zona, su pico era color marrón mientras que el resto del cuerpo, pecho, abdomen y muslos eran color naranja.

Las alas tenían variaciones de colores como el marrón, púrpura, rojo y azul en diversos tonos, la cola poseía también esta variedad, aunque la presencia de los colores se limitaba al rojo oscuro y azul en la parte superior, mientras que la parte inferior era más que todo de un tono pardo.

Hábitat del Guacamayo Rojo Cubano

Su hábitat se encontraba localizada en la ciénaga de Zapata, es un conjunto de ecosistemas de pantano ubicados en la isla de Cuba, donde predominan los paisajes de llanuras bajas pantanosas y semi pantanosas ubicadas sobre depósitos turbosos y rocas de origen calizo.

La vegetación de esta zona se considera como una de las zonas verdes más importantes de Cuba, teniendo especies únicas de flora y fauna que le dan un atractivo enorme apreciado por los amantes de la naturaleza. De todo esto disfrutaba esta ave antes de su extinción.

Causas de la extinción del Guacamayo Rojo Cubano

Guacamayo Rojo Cubano extincion

El accionar humano es el principal factor que desencadena su extinción, la expansión de las personas trajo como consecuencia la deforestación continua de su hábitat; a esto se le sumó la cacería por ser magníficos y vistosos ejemplares, incluso se llegaron a cazar con motivo de ser entregados como obsequios a los reyes de España.

El ave también fue cazada como alimento y sus nidos fueron saqueados con el fin de obtener los pichones para ser criados en cautiverio como mascotas, todo esto redujo irrevocablemente la especie hasta el punto en que no pudo recuperarse y desapareció por completo para el año 1864 cuando se vio su último ejemplar.