Dodo

El dodo (Raphus cucullatus) es quizás el espécimen más famoso que viene a la mente cuando se habla animales extintos debido a su popularidad en los medios.

Este tenía un peculiar tamaño y forma extraña, ligados al hecho de que la misma había prescindido de la habilidad de volar, a menudo se le asociaba como un ave torpe o tonta.

Probablemente de este hecho parta que a pesar de haber pasado unos 400 años desde su desaparición, su imagen y nombre vivan aún en la mente de las personas.

Características generales del Raphus cucullatus

extinción dodo

Esta especie de aves tenía características muy diferenciadas de otras aves, empezando por su tamaño, el cual era mucho mayor al de las aves promedio de hoy en día.

El dodo llegaba a medir hasta 1 metro de altura, pero eso no es todo; tenían un plumaje evolucionado para permanecer en tierra, y el mismo era de un de color grisáceo.

El plumaje era de tonos grisáceosmayormente, con ciertas áreas blancas y otras veces hasta azuladas, así como de color café claro y negros.

Por su parte, el pico era otra característica llamativa, midiendo aproximadamente unos 22 cm; su forma se asemejaba a la de un garfio, se presume que era otra adaptación que le permitía romper las cortezas de los cocos.

Hábitat del Dodo

Esta especie tenía su origen en las islas de la república de Mauricio, que, por ser islas de ubicación intertropical, poseen un clima cálido con una combinación de humedad alta presente en las mismas.

Cuenta con una flora densa donde las palmeras cocoteras son la planta dominante; esta región insular permitió que en estas islas por evolución divergente se desarrollara esta especie que, a pesar de estar extinta sigue siendo tan famosa como cuando se le descubrió.

Causas de la extinción del Dodo

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Con la llegada del hombre a sus tierras, el dodo sufrió eventos ante los cuales no pudo hacer frente, lamentablemente. Partiendo del hecho de que era una de las aves que no podía volar, y que se desarrolló sin presencia humana.

El Dodo se vio indefenso y amenazado hasta el punto de la extinción, siendo oficialmente un ave extinta para el año 1662. 

Se estima que la destrucción de sus nidos, la pérdida del hábitat en general y la introducción de especies a las islas que no formaban parte del ecosistema, fueron tres factores sumamente devastadores para el dronte, que solo tardó un siglo en desaparecer.